martes, 9 de diciembre de 2008

Apocalipsis 13

ESTUDIO BÍBLICO APOCALIPSIS 13
El pasaje bíblico para hoy, se encuentra en Apocalipsis 3:1-6. Acá encontramos el mensaje de Jesucristo a la iglesia de Sardis.
La estructura de este mensaje guarda estrecha relación con la estructura de los mensajes a las iglesias de Efeso, Esmirna, Pérgamo y Tiatira, lo cual ha sido materia de nuestros estudios bíblicos anteriores.
Siendo así, lo primero que vamos a considerar es el remitente del mensaje a la iglesia de Sardis. Esto se encuentra en Apocalipsis 3:1 donde dice: “Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto:” Esta es la orden que el apóstol Juan recibió de Jesucristo. Juan debía escribir lo que Jesucristo dijo y entregar al ángel de la iglesia en Sardis. El ángel de la iglesia en Sardis es una referencia a uno de los líderes o pastores de esta iglesia, quien tenía la responsabilidad de comunicar el mensaje a esta iglesia. La ciudad de Sardis fue la capital del antiguo reino de Lidia y sin lugar a dudas, en su tiempo, era una ciudad importante. Estaba localizada más o menos a 80 Kilómetros de Efeso y a ella confluían cinco vías importantes, de modo que Sardis era un centro de comercio importante. También tenía su importancia militar por cuanto estaba localizada en la cima de un promontorio, que lo hacía prácticamente infranqueable. En lo espiritual, Sardis estaba saturada del culto a la diosa pagana Artemisa. Además, esta ciudad era reconocida por su industria textil, allí se fabricaban finas telas de algodón, pero en la época en que Juan escribió el Apocalipsis, Sardis había perdido gran parte del esplendor de que gozó en el pasado.
Diríamos que era una ciudad que lo único que le quedaba es el nombre, una ciudad que vivía a la sombra de la gloria del pasado. El remitente del mensaje se presenta como aquel que tiene los siete espíritus de Dios. Siete es el número de la perfección y de lo que está completo. Con esto, Jesucristo está mostrando que nada escapa de su inquisitiva mirada. Jesucristo conoce tanto las acciones como las actitudes que originan esas acciones. Además, Jesucristo, el remitente del mensaje se presenta como el que tiene las siete estrellas. Esto significa que Jesucristo tiene control de las iglesias y de sus líderes, por cuanto las siete estrellas representan a los líderes o voceros en esas siete iglesias. Luego encontramos la evaluación de la realidad de la iglesia de Sardis, íntimamente unido con el reclamo que hace Jesucristo a esta iglesia. Lamentablemente, algo parecido a lo que pasaba con la ciudad de Sardis estaba pasando con la iglesia de Sardis. Era una iglesia que vivía bajo la sombra de la gloria del pasado. Apocalipsis 3:1 en su segunda parte dice: “Yo conozco tus obras, que tienes nombre que vives, y estás muerto” Aquel que conoce absolutamente todo porque tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas, ha detectado la deplorable condición de la iglesia de Sardis. Su veredicto es contundente: tienes nombre que vives pero estás muerto. Para todo propósito práctico, la iglesia en Sardis era nada más que un bien cuidado mausoleo. Se veía atractivo por fuera pero por dentro estaba repleto de cadáveres. Al hablar de cadáveres me refiero a gente que se había dormido en los laureles de las victorias del pasado. Claro, ellos pensaban que todo estaba muy bien. Tenían un hermoso templo, fastuosas edificaciones, disfrutaban la comunión, la asistencia era muy buena, las finanzas estaban en su apogeo, pero en la realidad, todo era artificial. Las cosas se hacían por mera costumbre. Era simplemente un ejercicio mecánico de cantar, orar, recoger la ofrenda, oír el mensaje y salir hasta el próximo domingo para repetir el proceso, y así Domingo tras Domingo. Jesucristo les dice por tanto: Tienes nombre que vives y estás muerto. Cuántas iglesias hoy en día se asemejan a la iglesia en Sardis, ¿verdad? A iglesias así, Jesucristo hace una recomendación. Apocalipsis 3:2-3 dice: “Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.” Jesucristo dice a esta iglesia y a todas las que están como ella: Sé vigilante, o despierta. No sigas más dormida como si estuvieras muerta. Luego, una vez que despiertes, afirma las otras cosas, quizá pocas, que todavía viven, pero que pronto morirán también si no haces algo al respecto. Inmediatamente después, acuérdate de lo que has recibido y oído, guárdalo y arrepiéntete. Esto significa, vuelve a hacer lo que hacías en el pasado, para que no vivas solo de las glorias de las victorias pasadas. Qué recomendación tan precisa y clara mi amiga, mi amigo. Si Usted nota que su iglesia es un bien cuidado mausoleo, es hora de despertar, no siga actuando como muerto, porque Usted tiene nombre de uno que vive. Comience por cultivar las cosas que todavía no se han extinguido en su vida espiritual. Quizá la oración, o la lectura y estudio de la palabra de Dios, o el servicio cristiano. Cualquier cosa que esté todavía encendida aunque con una llama que ya se apaga. Comience por algo. Avive ese fuego y eso le conducirá a reavivar otras cosas que solía hacer antes, pero que inexplicablemente se han extinguido en su vida. Si la iglesia en Sardis no hacía caso a la recomendación de Jesucristo, le esperaba un juicio severo de parte de Jesucristo. En medio de su sueño vendrá Jesucristo como ladrón en la noche, es decir, en el momento menos esperado para dar su merecido a esta iglesia que tiene nombre que vive pero en la práctica está muerta. En medio de la recomendación, Jesucristo hace referencia a un pequeño grupo de creyentes de la iglesia en Sardis, quienes no se dejaron arrastrar por la corriente de mortandad que imperaba en la iglesia. A ellos se refiere Apocalipsis 3:4 donde dice: “Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas” Gracias a Dios que a lo largo de la existencia de la iglesia siempre ha existido un pequeño remanente que se ha mantenido fiel a los principios de la palabra de Dios.
En la más obscura noche, siempre brillarán unas pocas estrellas. Son los que no permitieron que sus vestiduras tomen el penetrante olor a muerte que saturaba la iglesia en Sardis. Estas personas recibirán como premio, el andar con Jesucristo en vestiduras blancas. Lo cual denota comunión íntima con el Salvador en una atmósfera donde el pecado no tiene ninguna participación. Finalmente encontramos la recompensa a los creyentes de la iglesia en Sardis. Apocalipsis 3:5-6 dice: “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” Los vencedores, son los verdaderos creyentes, amigo oyente. Sus obras son el resultado de su fe genuina. A ellos promete Jesucristo lo siguiente: Ser vestido de vestiduras blancas. Esto denota una vida justa delante de Dios. Luego, que sus nombres no serán borrados del libro de la vida. Esto denota seguridad de Salvación. Nada ni nadie puede hacer que un verdadero creyente pierda su salvación. Por último, confesar su nombre delante del Padre y de los ángeles. Esto es una especie de reconocimiento celestial por la fidelidad de los vencedores. El período ilustrado por la iglesia de Sardis abarca los tiempos de la Reforma, esto es, desde el momento cuando el 31 de Octubre del año 1517 Martín Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Witemberg hasta el año 1570. La palabra Sardis significa “los que salieron” y en efecto, eso sucedió cuando los así llamados protestantes salieron de las filas de una iglesia que tenían el nombre de que vive, pero estaba muerta. Pero los reformadores, aunque introdujeron una corriente de aire fresco a la moribunda iglesia, no lograron llevar la obra hasta el fin. Devolvieron la Biblia al pueblo y declararon que es el único fundamento de doctrina y práctica, pero no lograron que el pueblo ame la Biblia, por eso muchos protestantes tienen la Biblia, pero no la leen. Insistieron en la salvación por fe, aparte de las obras, pero no lograron que los salvados por fe manifiesten la sinceridad de esa fe por medio de las buenas obras. Proclamaron la adoración a Dios fuera de todos los ritos y ceremonias, insistiendo en la adoración a Dios en Espíritu y en verdad, pero el pueblo no captó bien la idea, y muchos de ellos no adoran a Dios ni en Espíritu ni en verdad ni por ritos ni ceremonias. Por eso, la Reforma, a los ojos de Dios fue considerada muerta. No obstante, la Reforma tuvo unos pocos que no permitieron dejarse llevar por la corriente de mero formalismo. Son los que caminan con el Señor en vestiduras blancas, porque son dignas. Hombres como Wyclife, Huss, Savanorola, Lutero, Zwinglio, Melanchton, Knox y tantos otros como ellos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Apocalipsis 12

ESTUDIO BÍBLICO APOCALIPSIS 12
La corrupción es uno de los males más enraizados no solo en los gobiernos de los países, sino también en la cultura, la política, el comercio, la ciencia, el deporte, el espectáculo y aunque Usted no lo crea, también en la iglesia.

El pasaje bíblico para nuestro estudio de hoy, se encuentra en el libro de Apocalipsis capítulo 2 versículos 18 a 29. Es el mensaje de Jesucristo a la iglesia de Tiatira.

El modelo de este mensaje se ciñe a lo que fue para las iglesias precedentes: Efeso, Esmirna y Pérgamo, comienza por mencionar al remitente del mensaje.

Eso lo tenemos en Apocalipsis 2:18 donde leemos: “Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido, dice esto:” Es Jesucristo ordenando al apóstol Juan que escriba estas palabras para ser entregadas al ángel de la iglesia de Tiatira, es decir, a uno de los líderes o ancianos de la iglesia de Tiatira, quien se encargará de transmitir este mensaje a los hermanos de esa iglesia. Tiatira, la ciudad donde estaba localizada la iglesia a la cual se dirige este mensaje, era una ciudad más bien pequeña, situada a mitad de camino entre Pérgamo y Sardis, Tiatira era una ciudad militar, sin embargo, tenía su importancia comercial por la presencia de varios gremios o cámaras de comercio, la ciudad se jactaba de contar entre sus edificaciones con el templo a Apolo, el dios sol. En esta ciudad se había establecido una iglesia cristiana, cuyo origen podría estar de alguna manera relacionado con Lidia, la vendedora de púrpura de la ciudad de Tiatira, mujer que fue alcanzada con el evangelio de Cristo por Pablo en Filipos, según el relato en Hechos 16, hablando de sí mismo, Jesucristo se presenta a esta iglesia como el Hijo de Dios, dando a entender que él es el único que merece adoración mas no Apolo o cualquier otro dios inventado por el hombre. Además, se presenta como el que tiene ojos como llama de fuego y pies semejantes al bronce bruñido, esto significa que Jesucristo ha examinado minuciosamente no solo las obras de la iglesia sino la actitud con la cual se hicieron esas obras y lamentablemente la evaluación no es nada buena y por eso Jesucristo está presto a derramar su juicio sobre esta iglesia. El bronce bruñido nos habla de juicio inminente.

En cuanto a la realidad de la iglesia de Tiatira, Apocalipsis 2:19 dice: “Yo conozco tus obras, y amor, y fe y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras” A simple vista, la iglesia de Tiatira parecía muy bien, era una iglesia que tenía cuatro características indispensables de toda iglesia local buena, tenía amor, fe, servicio y capacidad para soportar adversidades, o paciencia, más aún, era una iglesia muy activa, porque dice que las obras postreras eran más que las primeras, pero tristemente, no todo era color de rosa en la iglesia de Tiatira, había un cáncer que lenta pero inexorablemente estaba carcomiendo la fibra espiritual de esta iglesia; Era la corrupción.

Consideremos el reclamo a la iglesia de Tiatira. Apocalipsis 2:20-23 dice: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetiza, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos; Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación, he aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella, y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.” Jezabel pudo haber sido una mujer con ese nombre quien se infiltró en la iglesia de Tiatira, dándose de profetiza, para arrastrar a la iglesia a la corrupción, su acción se parecía mucho a la acción de la Jezabel del Antiguo Testamento, quien fue hija del rey de Sidón, con quien se casó el tristemente célebre rey de Israel llamado Acab. Esta Jezabel del Antiguo Testamento, además era prostituta y hechicera, inducía a su esposo y al pueblo al culto idolátrico y perseguía a los profetas del Dios verdadero, una mujer semejante a esta se enquistó en la iglesia de Tiatira, ella instruía y apartaba del camino de verdad inclusive a los siervos del Señor, y esto indica que tenía gran influencia. Esta Jezabel fue castigada con alguna enfermedad terrible y sus hijos murieron, fue el doble castigo para ella, desgracia terrible hallarían también sus seguidores. No se sabe qué tipo de desgracia, pero para todos fue evidente que es el castigo de Dios por haberse desviado de sus caminos.

Cada iglesia en el libro de Apocalipsis representa determinado período en la historia de la iglesia. En el caso de la iglesia de Tiatira, representa el periodo comprendido entre el año 606 hasta el año 1517, esto es, desde el establecimiento del papado hasta la Reforma.

Jezabel era pagana, casada con un hebreo, era un matrimonio ilegal y prohibido por Dios; Lo mismo sucedió entre la iglesia y el mundo, Jezabel dominaba a su esposo. A eso mismo llegó la iglesia, tratando de dominar a los reyes y mediante ellos al mundo entero, Jezabel era adúltera, Igual fue la iglesia en este período, Estaba casada con Cristo, pero con todo su corazón se unió al mundo y vivía con él.

En lugar de servir a Dios, la iglesia papal se hundió en la política para por medio de ella dominar el mundo, lo que Cristo rechazó en su tentación por el diablo, la iglesia de esta época lo recibió con los brazos abiertos, Jezabel se consideraba profetiza. Así también, la iglesia papal se consideraba y se considera como la única portadora de la verdad profética, Jezabel introdujo la idolatría, Lo mismo hizo la iglesia en este período, introduciendo la adoración de imágenes, estatuas, reliquias y santos; Jezabel perseguía a los profetas de Dios, Igual hizo la iglesia en este período, persiguiendo y asesinando a todo aquel que se atreva a contradecir sus doctrinas y prácticas corruptas. Fue en esta época cuando surgió la nefasta institución llamada Inquisición. En esta época fueron martirizados hombres y mujeres de Dios por el solo delito de mantenerse fieles a la Biblia, Pero llegó el castigo para esta iglesia. Ella enfermó de muerte y muchos de sus hijos murieron en las cruzadas, además, a causa de otras guerras con relación a la Reforma, la iglesia papal enfermó gravemente y decayó en gran manera, después de esta enfermedad esa iglesia nunca más volvió a su fuerza anterior.

Luego encontramos la recomendación a la iglesia de Tiatira. Apocalipsis 2:24-25 dice: “Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga.” Note como Jesucristo deja a un lado la iglesia dominada por Jezabel, la iglesia papal. La pone a la vera del camino y se concentra en un grupo dentro de ella, que no se ha contaminado con la doctrina de Jezabel. Durante este período de la iglesia hubo creyentes fieles a la palabra de Dios quienes se resistieron a seguir por el camino de la iglesia papal. Es a estos creyentes a quienes Jesucristo recomienda que se mantengan fieles. La única carga que Jesucristo pone sobre ellos es retener los principios de la palabra del Señor hasta que Jesucristo venga otra vez. Finalmente tenemos la recompensa para la iglesia de Tiatira. Apocalipsis 2:26-29 dice: “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre, y le daré la estrella de la mañana. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.” Los creyentes que se mantengan fieles, sin ceder a la presión de la iglesia corrupta comparada con Jezabel, recibirán como recompensa autoridad sobre las naciones. Esto significa que reinarán con Cristo durante el milenio. Qué interesante. La iglesia corrupta de esta época, afanosamente buscaba autoridad sobre las naciones, pero jamás la obtuvo. En cambio, los que se mantuvieron fieles a la palabra de Señor recibirán, de parte de Dios, autoridad sobre las naciones, además recibirán la estrella de la mañana. Juan se encarga de mostrar que la estrella de la mañana es Jesucristo mismo. Apocalipsis 22:16, en palabras de Jesucristo leemos lo siguiente: “Yo soy la raíz y linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana” El periodo de las densas tinieblas en las cuales se sumió la iglesia corrupta, tiene su fin. No será siempre así. Antes del fin, aparecerá Jesucristo, la estrella de la mañana, para llevar a los verdaderos creyentes a estar siempre con él. En este pasaje hemos visto un mensaje severo para una iglesia corrupta. Quiera Dios que las advertencias y las amonestaciones nos hagan meditar a todos en la necesidad de mantenernos fieles a los sencillos principios de la Biblia, sin ceder a las presiones de comprometer la fe para obtener poder mundano.

martes, 2 de diciembre de 2008

Apocalipsis 11

ESTUDIO BÍBLICO APOCALIPSIS 11
Abramos nuestras Biblias en el libro de Apocalipsis capítulo 2 versículos 12-17.
Este pasaje bíblico es el mensaje de Jesucristo a la iglesia en Pérgamo, al igual que los dos previos mensajes a las iglesias en Efeso y Esmirna, en este mensaje encontramos un modelo que consta del remitente del mensaje, la realidad de la iglesia, el reclamo a la iglesia, la recomendación a la iglesia y la recompensa a la iglesia.
En cuanto al remitente del mensaje, Apocalipsis 2: 12-17 dice: “Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto” Estas palabras fueron dirigidas al apóstol Juan para que las entregue al ángel de la iglesia en Pérgamo, el ángel de la iglesia en Pérgamo es una referencia a uno de los ancianos o pastores en esa iglesia, por medio de quien, Jesucristo hará llegar su mensaje, en el primer siglo, la ciudad de Pérgamo era conocida como la gran ciudad del Asia menor, en esta ciudad se erigió el primer templo dedicado a la adoración del César como si fuera Dios. También había un templo dedicado al dios de la medicina, Esculapio, cuyo símbolo era una serpiente enroscada en un bastón, símbolo que se usa para la medicina aún en la actualidad, también tenía una fastuosa y bien surtida biblioteca y un hospital docente de renombre, en lo espiritual era caldo de cultivo para la proliferación de las más diversas creencias religiosas. En medio de todo esto existía una iglesia local donde se congregaban un puñado de pecadores redimidos por la sangre de Cristo. El remitente del mensaje a esta iglesia se describe como el que tiene la espada aguda de dos filos, en clara alusión a la autoridad suprema de Jesucristo para ejecutar disciplina a los que son suyos y castigo merecido a los que no son suyos. En cuanto a la realidad de la iglesia en Pérgamo, Apocalipsis 2:13 dice: “Yo conozco tus obras, y donde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.” Aquí tenemos a Jesucristo, el Señor de la iglesia, haciendo una evaluación de la realidad de la iglesia en Pérgamo, jesucristo conocía con detalle la situación de esta iglesia, jesucristo sabía que esta iglesia estaba localizada en el centro mismo de actividad satánica. Recuerde que Pergamo tenía el primer templo dedicado a la adoración del emperador romano, como si fuera Dios, toda adoración a alguien que no sea el Dios verdadero es alentada y orquestada por Satanás. La adoración al emperador romano, estaba saturada de privilegios para los que lo hacían y calamidades para los que no lo hacían, uno de los que sufrió calamidad fue un fiel hermano de nombre Antipas, según la tradición, Antipas era obispo de la iglesia en Pérgamo, un aciago día, Antipas fue llevado ante las autoridades de Pérgamo; Le dijeron: Si reconoces como Señor o Dios al César quedarás en libertad, pero si no lo haces serás condenado a muerte. Antipas no negó la fe, se resistió a llamar Señor al César, en consecuencia fue arrojado vivo dentro de un horno de fuego, pero aun así, la iglesia no bajó la guardia y se mantuvo firme en la fe del Salvador.
En cuanto al reclamo a la iglesia de Pérgamo, allí es donde está el gran problema de esta iglesia, Apocalipsis 2:14-15 dice: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que retienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación, y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco.” Jesucristo está poniendo los puntos sobre las íes en esta iglesia. Tenían cosas buenas, pero, siempre habrá un pero, en este caso era que la iglesia estaba tolerando en su seno a los que retienen la doctrina de Balaam.
Balaam fue un profeta que buscó beneficio personal de su oficio, en la iglesia de Pérgamo había gente que estaba lucrando por medio de su servicio, entre comillas, al Señor. Además Balaam aconsejó a Balac que para debilitar a Israel incite al pueblo a unirse a cultos paganos, en los cuales la inmoralidad sexual era parte del orden del culto. Muchos israelitas no pensaron dos veces en unirse a esta tentadora religión, como resultado, Dios les castigó y murieron como 24.000 en un solo día. Esto es justamente lo que estaban haciendo ciertas personas en la iglesia de Pérgamo, el nombre Pergamo significa: Casada. La iglesia está casada con Jesucristo y por tanto debe ser fiel a Jesucristo. Pero los que impulsaban la doctrina de Balaam, incitaban a los verdaderos creyentes a ser infieles a Cristo. Lo hacían por medio de decir cosas como: No hay problema que los creyentes anden en las cosas del mundo; No hay problema que se metan en la política, no hay problema que se tomen uno que otro trago, no hay problema que se fumen uno que otro cigarro, no hay problema si se dejan arrastrar por su carne y cometen adulterio o fornicación, total, después lo arreglan con Dios y listo. Estos son ejemplos de la doctrina de Balaam. Así es como vivió la iglesia de Cristo entre los años 313 y 606. Estando casada con Cristo, se echó en los brazos del mundo. Se volvió amante del imperio romano. Pero lamentablemente, así es como vive gran parte de la iglesia de Cristo hoy en día. Me refiero a creyentes verdaderos que bailan al ritmo que les tocan. Cuando están en la iglesia parecen santos, no les falta ni el halo, pero cuando están en el mundo, parecen verdaderos demonios, hablan como el mundo habla, piensan como el mundo piensa y hacen lo que el mundo hace. Su amor al mundo les convierte en adúlteros espiritualmente hablando, porque su esposo verdadero es Cristo Jesús quien murió por ellos. Pero la iglesia de Pérgamo también toleraba a los que tenían la doctrina de los nicolaítas. No se sabe mucho en cuanto a esta doctrina, pero parece que tiene que ver con la absurda separación de los hermanos, para hacer de algunos de ellos el clero y los demás, los laicos. Si Usted busca en el Nuevo Testamento un grupo de creyentes llamados clero y otro grupo de creyentes llamados laicos, no lo encontrará, porque el Nuevo Testamento dice que todos los creyentes somos sacerdotes de Dios. Más aún, somos real sacerdocio. Entonces no hay motivo para hacer separaciones como clero y laicos. Pero aparentemente esto es lo que hacían los nicolaítas. Jesucristo los ha censurado con firmeza. En cuanto a la recomendación, Apocalipsis 2:16 dice: “Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.” Jesucristo quería que la iglesia de Pérgamo, reconozca por sí misma la situación en la que estaba, se arrepienta y rectifique, de lo contrario, Jesucristo vendría muy pronto a esa iglesia, para él mismo hacerse cargo de atacar con la espada que sale de su boca, la palabra de Dios, a los que enseñan la doctrina de Balaam y la doctrina de los nicolaítas. En cuanto a la recompensa para esta iglesia, Apocalipsis 2:17 dice: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.” Estas son palabras no solo para la iglesia de Pérgamo, sino para todos los creyentes en general. El vencedor es aquel que tiene a Cristo como Salvador, esto lo sabemos por lo que leemos en 1 Juan 5:5. Estos vencedores muestran que su fe es verdadera por medio de su fidelidad a Cristo. Para todos los creyentes, Jesucristo promete recompensarles con dos cosas: Darles a comer del maná escondido, lo cual es una referencia a disfrutar de las delicias de Cristo, quien es el verdadero maná que descendió del cielo, y darles una piedrecita blanca. En cuanto a la piedrecita blanca, es necesario reconocer que cuando un atleta ganaba una competencia, como parte de su premio se le entregaba una piedrecita blanca, con su nombre en ella, esto era su ticket de entrada a la celebración posterior. En la piedrecita, Jesucristo escribirá un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino el que lo recibe, esto hace referencia al nombre de cariño que Jesucristo utilizará para los suyos en la gloria, es algo tan personal que nadie lo conoce sino el que lo recibe. Los que somos casados tenemos un nombre de cariño a nuestras esposas, nombre que jamás nos atreveríamos a decir a alguien que no sea ella. Algo parecido tiene Jesucristo para los que somos suyos. Algún día yo voy a saber el mío. ¿Y Usted?